Y mientras dormías

 

*

Y mientras dormías,

yo sentía que la vida quedaba suspendida

en las sombras de la estancia, casi en murmuros

una música penetraba...

un poeta cantaba despacio unos versos

engañosa melodía amorosa

palabras que mordían, palabras de poeta...

y yo me torturaba el alma...

ardía, hastiado de humillación mi cuerpo,

en el silencio entrecortado de lamentos.

Y hundido en tu mundo

ajeno al dolor de mi encierro

tu dormías sin pudor en otro lecho.

Alba vacía, frío amanecer sin reposo

deseos maltrechos, alma acosada de duda...

y tu dormías... dormías...

ajeno al dolor, al calor, y al frío de mi cuerpo.

*

Marie-Ange Bonnevie

cazilhac le 19/ 09/ 2005