Un paseo por los sueños

 

 

Te dedico este paseo al mar de los sueños,

Este familiar camino,

inscrito en la memoria de cada minuto.

Con las manos húmedas de ansiedad,

buscando un improbable destino,

en la ausencia de tu cuerpo, camino...

y sueño de otro tiempo.

*

Con tu presencia clavada en la piel

y la convicción de no saber...

con tus palabras y tus dudas,

con tu amor, tu dulzura y tu sabor,

como un dolor, como un castigo,

te llevo dentro.

*

Y paseo por mis sueños en pedazos,

y siempre vivos...

buscando fuerza para comunicar

este amor que en tí agoniza,

que desierta tu frágil y solitaria existencia.

Te llamo en silencio y no contestas,

y dejo de caminar y escucho...

una y otra vez escucho

los débiles y habituales pretextos.

Ya no creo... ya no sueño... ya no espero...

*

y a mi pesar,

quisiera aferrarme a una ilusión que no poseo.

Y prosigo mi andar en la niebla del entendimiento,

confundido en la locura de encontrados sentimientos.

*

Eterno e imperceptible deseo,

anclado cual absurda obsesión en el corazón desierto.

Que puedo hacer con este sentimiento

que desborda por dentro...

que desea sonreír y no alcanza a surgír del marasmo.

Y te quiero... sé que te quiero...

y sin estos sueños que sobreviven al seismo del tormento,

me perdería sin recurso en el temido y último invierno.

*

Marie-Ange Bonnevie

Cazilhac. Le 21. 03. 2005