Un paseo de invierno

*

Por esas calles ebrias de jazmines y naranjos,

donde flota la misteriosa magia del pasado,

caminaste junto a mi, una mañana de invierno.

 **

Un jardín de coplas con acento andaluz

tañía tu boca,

iluminándote el rostro de una sonrisa loca.

Y a cada paso, tu mano cautiva en la mía,

inventaba nuevas caricias.

 **

Un escalofrío encendió mi cuerpo 

al pié de una cruz de encaje negro.

No era el frío...

eran tus sueños penetrando en los míos.

 **

Y en esa plazuela... ¿recuerdas?

Entre mosaicos y flores,

a la fuente de mi boca bebiste mi risa,

mordíendo mi aliento con ansias de dueño.

 **

Tanto tiempo te esperó mi alma,

tanto tiempo me buscaron tus besos...

¿porqué entonces ese bello amor de invierno,

agonizó en el viento al acabar el sendero ?

*

Marie-Ange Bonnevie

Cazilhac. Le 13 février 2002