Preguntas sin respuesta

*

Las manos heladas,

de repente te quedas sola  y desposeída,

frente a la fría realidad del espejo de la vida.

Mil descabelladas preguntas acuden a tu mente rota,

a borbotones, así, de golpe,

preguntas y preguntas sin respuesta.

**

Y aunque te agotes el juicio buscando una salida,

no hay forma de contestarlas, porque no sabes nada,

porque nada esperas, porque ya no importa.

Las convicciones se desplomaron,

y las mentiras deshojaron la ilusión.

Todo aquello en lo que creías, por lo que vivías,

se transformó en ceniza marchita.

**

Y ahí, rígido frente a tu propio rostro,

se encuentra tu irreconocible retrato ajado.

Ese mismo que pensabas vivaz y pleno,

ese mismo que ayer sonreía sin miedo al destino,

y que hoy,

se ahoga en las túrbidas aguas de un desconcido reflejo.

*

Marie-Ange Bonnevie.

Cazilhac. le 03. 05. 2004