Noche

*

Huida en la noche abierta, como en suspenso...

no cabe sesgado sueño, solo silencio y vacío inmenso.

No es miedo, ni duda, ni ciega espera,

es la certeza, la que castiga... del pasado, que ya lejano,

no contempla benévolo, los hilos argentados del presente,

repleto de huecos incompletos.

Del futuro, que ausente del cuerpo y de la mente,

desasosiega con dementes recelos, los anhelos sin dueño.

De la magia acabada de una noche sin hadas,

de un amor sin destino, de un rostro teñido de hastío,

de un alba fría sin madrugada.

Huida, si, huida en los pensamientos inciertos,

en los besos de acero, y en la tierra húmeda de escarcha.

¡Que afluya el agitado sueño! Y el miedo, y la duda y las lágrimas...

¡que las certezas se pierdan en la noche rasa!

Si quema mañana el fuego de los sentimientos...

si las lágrimas afloran, si la vida aún consigue rasguñar el alma,

será que sentimos en esa brutal punzada,

el grito arrogante de la humanidad, que aún exhalta...

*

MarieAnge-Bonnevie

Cazilhac. Le 21. 03. 2004