Entre sueños perdidos, camino.

*

Entre absurdos y quiméricos sueños, 

me pierdo en la borrascosa noche de mi mundo interno.

Avanzan sigilosos mis pasos,

por los gélidos senderos del invierno quieto.

Casi no siento el frío, penetrar insidioso en el cuerpo.

Camino y camino sin rumbo, hacia no sé que secreto destino.

**

Mis manos aún buscan tu presencia entre las falaces

sombras de la ausencia.

Sin ti viven vacías e inquietas... muertas.

Obedecen a no sé que impulso furtivo,

esbozan inconscientes, el dibujo fiel de ese retrato roto,

recluido hondo en mi pecho.

**

Deambulo por mi mundo privado de cielo,

por desconocidos y movedizos terrenos.

 Así deseo cansar el alma de viejas lágrimas...

caminando y caminando en la nada.

Lograr la huida total hacia el final de la vida.

Aguardar pasible el limite del dolor, que,

cauteloso, se entromete sin jamás decir adiós.

**

¿ Quién regalará caricias de primavera

a mi corazón exhausto de invierno ?

Agua de azahar para abrazar el alma

en las blancas mañanas de escarcha.

Toma mi mano...

peregrino del presente, del futuro o del pasado.

Conduce pues, mis pasos cansados,

al inquietante sabor del destino ansiado.

Marie-Ange Bonnevie

Cazilhac, le 12.01.2003